Niño del Cosmos Allí estás, durmiendo en la cuna,
ajeno a todo, niño del Cosmos.
Gestado en los confines sin fronteras,
Donde leo la mutación de la energía:
vitalizándose, humanizándose.
Allí estás niño del Cosmos,
flotando etéreo,
en la alfarería de los símbolos,
antes que te capture el espejo,
y te entregues al monólogo del Otro.
Tu cuerpo es y será cuenco vacío,
Donde la mariposa del Ser,
Volará perpetua y multicolor,
Para retornar a sus orígenes:
al eterno Sunyata creador.
Carlos Fleitas