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Mondo Zen

Borges recuerda que fueron los antiguos griegos los primeros que comenzaron a dialogar y que de allí en más hemos seguido haciéndolo. Esto no significa que anteriormente a ellos, el monólogo fuese la melodía favorita en la mente de los hombres, sino que -a partir de allí- el diálogo se convirtió en un método para lograr la comprensión de la realidad. Y el diálogo sistemático, está basado no sólo en la exposición y eventualmente el contraste de argumentos, sino que también adopta la forma de pregunta-respuesta. Cuando hay algo que queremos conocer, formulamos una pregunta a un perito en el tema, al que atribuimos haber alcanzado la maestría en la materia de la que se trata.

El supuesto subyacente es que la respuesta o información requerida, debe ser formulada en forma clara y precisa, de tal modo que nuestra pregunta sea respondida sin ambiguedad alguna. Y por supuesto, la respuesta, debe referirse directamente al contenido de la pregunta. Si Ud me pregunta ¿que hay más allá de la vida? y le respondo: un caballo desbocado, concluirá que, o bien estoy loco, o bien que me estoy burlando de Ud, o bien que mi respuesta encierra una profunda develación que no acierta a comprender. Y si por respuesta le señalo una mancha en la pared, sin decir nada, Ud. concluirá que se encuentra ante una mente extraviada.

Pero este supuesto es totalmente ignorado en lo que se llama el mondo en Zen. Un mondo es un diálogo breve sobre el modelo pregunta-respuesta. El discípulo sediento de comprender y ansioso de alcanzar el satori, busca a través de preguntas a su maestro, el medio para lograrlo. Pero por una inesperada llave que realiza el mismo -(como en el jiu-jitsu)- otra cosa es lo que sucede. Hay muchos mondos que se han registrado a lo largo de la historia de la relación maestro-discípulo en el Zen. Hay algunos de ellos que me resultan particularmente agudos y sorprendentes.

Un monje le preguntó a Yue-shan:
- "¿En que piensa uno mientras hace za-zen"?
- "Uno piensa en no-pensar", respondió el maestro.
- "¿Y como se hace eso? preguntó el monje.
- "Sin pensar" dijo el maestro.(1)

Un monje dejó a su maestro para ir a estudiar con otro. Al llegar el nuevo maestro le pregunta:
-¿"Que te enseño tu anterior maestro"?
-Cuando le pregunté sobre la enseñanza fundamental del budismo, me respondió: "Ping Ting (dios chino del fuego) pide fuego", respondió el discípulo.
-Estoy seguro que la respuesta de tu anterior maestro a tu pregunta es excelente, pero seguro no la has comprendido en absoluto, afirmó el nuevo maestro.
-Oh sí, la entendí contestó el discípulo. El hecho que Ping Ting pida fuego es comparable a que yo pregunte cosas sobre el budismo, pues en realidad soy un buda.
-Por lo que veo, no entendiste nada, le dice su nuevo maestro.
-Bueno ¿entonces que me diría Ud? pregunta el discípulo.
- Y el maestro le dice: ¡Hazme a mí la pregunta!
-¿Cual es la enseñanza fundamental del budismo?, pregunta el discípulo - Ping Ting pide fuego, contestó el nuevo maestro.(2)

Más no sólo los discípulos tienen sed de satori.
"Voy a hacer una pregunta," dijo el rey Milinda al venerable Nagasena. ¿"Puede contestar"?
-Nagasena dijo: "¿Por favor haga su pregunta?"
-Dijo el rey: "Ya he preguntado"
-Contestó Nagasena:"Ya he respondido"
-Dijo el rey: "¿Que respondió?"
-Nagasena dijo: "¿Que preguntó?"
-El rey dijo: "No pregunté nada"
-Nagasena dijo: "No respondí nada" (1)

Hay otras enseñanzas que no necesariamente son presentadas en forma de un mondo pero que tienen cierta fraterna afinidad con ellos, dada su estructura con la diferencia que suponen la introducción de acciones concretas, algunas algo cruentas como se podrá apreciar.

Un maestro zen caminaba un día por el bosque con sus discípulos. De pronto recogió una rama de un árbol y preguntó a uno de los monjes:¿Qué es esto?. El monje dudó y el maestro lo golpeó con la rama. Luego le preguntó a otro: ¿Qué es esto?. Este segundo discípulo le respondió: Damélo, para que lo pueda ver bien. El maestro le entregó la rama. El monje la cogió al vuelo y golpeó con ella al maestro. "¡Has resuelto el dilema!", gritó el maestro.(2)

Un maestro llamado Gotai, cada vez que se le hacía alguna pregunta sobre budismo respondía levantando un dedo y eso era todo. Un dia que Gotai no se encontraba en el templo, alguien fue a preguntar que enseñanza se impartía allí. Un discípulo de Gotai imitándolo le respondió levantando un dedo. Al enterarse Gotai le preguntó a su discípulo: "¿Cuál es la enseñanza fundamental del budismo?" Y el discípulo respondió levantando un dedo. Gotai saco un cuchillo y se lo cortó. El joven salió corriendo, gritando de dolor. Gotai lo alcanzó y le preguntó de nuevo: ¿"Cual es la enseñanza fundamental del budismo?" El discípulo quizo levantar el dedo, pero se dio cuenta que ya no lo tenía. En ese preciso momento, se iluminó.(2)

Quisiera para finalizar, dar una breve explicación sobre el verdadero sentido y objetivo del mondo. La pregunta del discípulo al no disponer de una angularidad proto inhalámbrica de campo ancho, no permite una topología trascendental, vacua y multidimensional, para insistir insistentemente en el perihelio de una probabilidad gaussiana de una respuesta cuya estirpe arbórea sea facilmente detectable y clasificable en el museo general de artículos de ocasión de la noche estrellada.

De este modo, por una desviación meramente fraccional del continuo espacio-tiempo, inadvertida al principio, ostensible luego, se produce una torsión neuronal que al producir un nuevo campo holístico de patrones alfa-acetilcolínicos resulta en un salto quarckico atencional y sensorio anormal que lleva a un nuevo orden intrinsecamente ordenado, que dirime parcialmente la cuestión. Espero haber sido lo suficientemente oscuro para que Ud. haya comprendido cristalinamente la esencia del tema que nos ocupa. Pues de lo contrario se verá Ud. en la necesidad de preguntar: ¿Que es un mondo?...

 

(1) Tomado de "Zen:sabiduría esencial", Editorial Troquel S.A Buenos Aires, Argentina 1995.

2)Tomado y adaptado de "Cuentos Zen" en "Hablando de Zen" de Alan Watts, Editorial Sirio S.A. Málaga.

por Carlos Fleitas.
febrero 2002 (primera iluminación)
octubre 2005 (segunda iluminación)

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