Y en el epicentro de su visión, descubrió la cualidad de lo
Uno,
Y al acceder a esta dimensión próxima y extranjera,
Para ella el mediodia era una esfera de cristales,
que indagaba con emoción y medida,
en busca de ese otro mundo que presentía,
mas allá de sus ojos, sus sueños y vanidades.
Sabiendo que el espejo es un telar que nos repite,
eludió sus reflejos y sus voces,
pues estas se oponían al secreto,
que más allá de sus fronteras la esperaba.
pulsante, incesante, inmovil y fluyente,
cuya trama desde los Jonios tiene el atributo de arché,
de lo cual todo emerge y a lo cual todo retorna,
indiviso, sin comienzo ni final, sin antes ni despues,
y la llamó Luz viviente, cuyo destello desde su niñez,
le fue dado observar mas allá de los sentidos,
de las formas y la mensura, en su propia alma.
dejó atrás el dolor, el sufrimiento, la proporción y la pena,
para bañarse en las doradas y cristalinas aguas de un saber,
que no tiene contenido, ni letra, ni extensión ni final,
que no proviene del intelecto, la pasión o percepción,
solamente comprensible en términos de lo que no es,
y cuyo centro está en todas partes y en ninguna,
eterno, infinito, mas allá de la mente y sus reflejos.