Jim Morrison
Que será de ti, Jim Morrison,
maligno y desafiante,
en tu apetito de muerte,
en los niños del ácido,
en el trance, visión y delirio,
en la serpiente del fuego y exterminio,
que contemplaste,
en el ardiente desierto del peyote...
Que será de ti Jim Morrison,
tóxico y angélico,
en tus acrobacias escénicas,
en tu calculado plan de vértigo,
en la hechicería de tus metáforas,
en los ríos del mito,
donde forjaste tu propia máscara.
Que fue entonces de ti, Jim Morrison,
cuando los cielos de oro y diamante,
y las llanuras de luz y luna,
se apagaron súbitamente
en el Apocalipsis de tu mente?
Carlos
Fleitas