Hector Garbarino

En los lentos cristales de la tarde,
En las apasionadas búsquedas del místico,
En el insomne mar del firmamento,
Busca las formas y los fuegos.

Sabe con Silesio,
Que despejado el accidente, surge el Ser.
Por eso inquiere el orden en los cielos,
Y en los giros, espirales y círculos,
Descubre el rostro de los símbolos eternos.

Lo imagino en Punta Colorada,
Junto al mar. Mirando al Ser.
Lo veo noble y lúcido –como Josquin-
Que nos regaló la música del Cosmos.

Suya también es, Héctor, la patria del azul,
La intima certeza de los círculos.

 

Carlos Fleitas