El Sutra del Corazón de la
Perfecta Sabiduría
(Prajna
Paramita
Hridaya Sutra en sánscrito) es una antiquísima escritura india
que recoge enseñanzas del Buda. Esta redactado en sánscrito y fue
traida a China -junto a otros Sutras- por un monje llamado Xuan
Zang, a mediados del siglo VII de nuestra era.
El mismo completó la traducción de los documentos redactados en
sánscrito o en pali, al idioma chino, lo que le llevó 20 años. Entre
ellos se encontraba el
Sutra del Corazón. Se suponía que el monje lo transcribió de
los caracteres chinos que halló en una pared de una cueva en Lo-yang,
China, pero actualmente se impone la conjetura de
que encontró el texto
del Prajnaparamita en una pared de piedra de un Monasterio de donde
lo copió. En los períodos Nara y Heian monjes japoneses lo trajeron
a su nación, donde se convirtió en el Sutra más influyente dentro
del Budismo Zen.
Aún hoy en día muchos japoneses continuan la costumbre de copiarlo a
mano (*) y es entonado frecuentemente en las ceremonias
budistas.
Vacuidad
La característica de este Sutra es la
repetición de un término: sunyata, (vacío,
vacuidad) , en sus primeras líneas y luego el uso de la
negación antepuesto a diversos términos. Este método
antiquísimo, se remonta hasta el sabio hindú Yajnavalkya,
que
enseñó la doctrina del neti,neti
sobre
la
cual
afirma
Coomaraswamy: "El famoso "No, no" de los
Upanishads, que forma la base del método de Shankara -así
como del de Buda-,
depende del reconocimiento de la verdad -expresada también por Dante,
entre muchos otros- de que hay cosas que están más allá del alcance
del pensamiento discursivo y que no pueden comprenderse a menos que
se nieguen aspectos de ellas." Método conocido en el
Occidente como el de la vía negativa, la teología negativa o
el modo apofático, que se remonta a Dionisio Aeropagita.
Según
el
Buda
todas
las cosas son vacuidad sin
atributo alguno. "No-nacido, no-producido, no hecho, no-
compuesto." Su idea esencial es que la vacuidad sólo
puede ser calificada por lo que no-es: no
hay
sentimientos, motivaciones, conciencia o
percepciones. No hay mente, ojo, oido, cuerpo, gusto, deseo, nada
que adquirir, no hay sabiduría, camino, ignorancia ni muerte.
Y éste sería el Nirvana (que significa el estallido como "la
llama de un fuego" aclara el Sutra). A partir de él y de
otras escrituras budistas se ha llegado a la conclusión de
que todo es sunyata y que el mundo tal cual lo
percibimos es una ilusión engañosa y no tiene "realidad
propia". Rinzai decía: "Los poderes de un Buda son los
verdaderos y sólo un Buda los posee: ver sin ser engañado por color
y forma, oir sin ser engañado por sonidos, oler sin ser engañado por
perfumes, gustar sin ser engañado por sabores, tocar sin ser
engañado por contactos y pensar sin ser engañado por configuraciones
mentales."(1)
Curiosamente
el destacado erudito Edward Conze (citado por Octavio Paz) llegó a
un hallazgo sorprendente. Realizó la indagación semantica de la raiz
del término sunyata y encontró que en su raíz en sanscrito es
svi
que significa hinchar (to swell). Y Octavio Paz reflexiona:
"plenitud del vacío".(2)
La filosofía occidental a partir de
los jonios se planteó la existencia de una realidad última y
cual es la naturaleza de la misma. Estos filósofos aportaron
cada uno su
conclusiones y el fundamento de las mismas. Pero siempre
sobre el supuesto, de que sea
lo que sea lo real, es "algo". Y su búsqueda estuvo
siempre orientada sobre esa premisa. Por lo tanto, la
concepción budista de la vacuidad se hace para
nosotros practicamente inpensable e incomprensible.
Y aquí se plantea una diferencia radical entre
el Buda y otras
filosofías y religiones. El Buda no afirma ni niega una esencia
última de la realidad. En este sentido para el Buda la realidad
última no es un tema susceptible de ser abordado, simplemente
enseñaba
que cualesquiera sea
ésta, "no es esto, ni aquello, ni alguno de los dos, ni ninguno de
ambos". Y cuando se le urgía a que respondiese preguntas
metafísicas mantenía el noble silencio...(3).Este
no afirmar y no negar se encuentra presente
particularmente en la escuela de la Perfecta Sabiduría, el Zen y en
el Madhyamika de Nagarjuna. Las tres tienen en común que
sostienen la no-dual, no- conceptual y no-existencial
naturaleza de la realidad.(4) Cualesquiera que sea la
representación que nos hagamos de la realidad, de su
naturaleza,
origen y causa no será otra cosa que una creación de la
mente humana y por ende será "maya" que no sólo es ilusión,
sino también medida, es decir un conjunto de símbolos y
convenciones que tienen por objeto atrapar lo inasible, pero
que no son lo que Es y sucede. Ya que tanto el conocimiento
como el mito o la creencia, generan imágenes de la realidad
y por ende apego. Es decir, crean un centro de permanencia
desde la cual la realidad es interpretada, moldeando la
conciencia de todos los días, con ilusiones y percepciones
erróneas.
¿Pero, que significa el
Nirvana
en tanto acceso a una liberación y en cuanto a la verdad de la
naturaleza de las cosas incluidas el ego humano? Alan Watts
con extraordinaria agudeza, reflexiona que si los textos
búdicos
plantean que "las
cosas son falsas e imaginarias y carecen de una realidad propia"
esto puede tener dos interpretaciones. O bien que el
Universo
físico no tiene existencia o bien que las
cosas no son una unidad natural, sino
descriptiva;
algo que los sentidos y pensamiento "recortan" de la
realidad física,
cuando en verdad las cosas son relativas, es
decir, no son algo en sí mismo, no tienen existencia propia,
porque sólo pueden ser designadas en relación a otras. (5)
Se trataría entonces, de una realidad fisica concreta
relacional y no de existentes aislados. Y ésto sería la
vacuidad.
Como afirma Nancy Wilson Ross: "En estado de Iluminación el
Buddha pudo vislumbrar el
universo todo como un sistema de
partes interrelacionadas,
compuesto de varias formas de
vida que pasan de una a otra en
un flujo incesante de energías y
apariencias."
También Tich Nath Hanh -en un texto de intensa poética-
expone la misma idea:
"Se pudo dar cuenta (Siddharta) que, por interacción, la
existencia de un sólo fenómeno hacía posible la existencia
de todos los otros. Una sola manifestación contenía todas
las otras. Todas, de hecho, no eran más que una sola.
La hoja (de pippala) y su cuerpo hacían uno, no poseían un
si separado y no existían independientemente del resto del
universo.
Viendo la naturaleza interdependiente de todos los fenómenos,
Siddharta realizó también la vacuidad - el hecho de que
todas las cosas están desprovistas de un si aislado y
separado de los otros-. Comprendió que la clave de la
liberación se encontraba en estos dos principios de
interdependencia y no-yo."(12)
De allí que "Las cosas obtienen su ser y
su naturaleza por dependencia mutua y en si mismas no son nada"
afirmaba Nagarjuna el principal expositor del Budismo
Madhyamika.(6)
Nirvana
Watts concluye que en el primer caso el
Nirvana sería un
estado de conciencia vacuo, sin traza alguna, sin
contenido. En cambio en la
segunda interpretación sería una transformación de la conciencia
diaria, en el sentido de una percepción del mundo en su plena
relatividad, es decir una visión totalmente diferente del
acontecer
cotidiano. Según su criterio, ésta es la correcta
interpretación de la naturaleza de la transformación llamada
Nirvana
Siguiendo a Watts, la irrealidad de la visión no-liberada
no se encuentra en el mundo en concreto, sino en la mente
condicionada por las instituciones sociales
que lo deforma. Estas son, el lenguaje y la lógica y sus
construcciones,
las que falsean y modifican la percepción del mundo, según
este estudioso.
Pero
es necesario dar un paso más, e incluir el
pensamiento como el principal elemento deformador y
generador de irrealidad, ilusoriedad y sufrimiento en el ser
humano. En este sentido fue Jiddu Krishnamurti quien dió una
comprensión profunda de la naturaleza y los efectos del
mismo y sobre la vacuidad de la mente en particular.
Nuevo modo de observación
El físico inglés David Bohm -
profundamente influidopor el pensamiento de Oriente - en
su obra: "La totalidad y el orden
implicado" muestra que en la historia de la física han existido
diversos modos de observar de los que destaca dos. Uno es el que
llama la concepción fragmentada de la realidad y otro la Holística.
El primero lo ilustra con la teoría atomística que sostiene que el
Universo tal como lo conocemos esta construido por una serie de
ladrillos llamados átomos. La otra supone un nuevo modo de
observación consecuencia de la Teoría de la Relatividad y de la
Teoría cuántica. Esta nueva forma de observación, supone
concebir el mundo como un todo continuo, en flujo, no fragmentado en
"cosas" o "entidades separadas", en perpetuo movimiento y
transformación. Propone llamar, a este modo de concebir y
mirar: Totalidad No Dividida en Movimiento Fluyente.
Y agrega que el flujo es, "en cierto sentido, previo a las
"cosas" que vemos formarse y disolverse", en él mismo.
Y agrega que ese flujo universal,
"no se puede definir explícitamente pero se puede puede
conocer de forma implícita, al través de las formas y
estructuras que pueden ser abstraidas de él" y "que mente y
materia, no son sustancias separadas, sino mas bien aspectos
diferentes de un movimiento único y continuo. Así "podremos
contemplar todos los aspectos de la existencia como no
separados unos de otros.(7). En una palabra, lo que llamamos
"cosas", "entidades separadas" a las que atribuimos una
permanencia en el tiempo, no son
más que recortes del Todo indiviso y fluyente, y que anclando en
nuestra memoria nos producen la ilusión de una existencia propia
separada, la que perpetuamos como aquellas fotos que
guardamos en un
cajón de nuestro escritorio. La memoria pues, es similar
a un "prestidigitador" que nos hace ver una ilusión, incluso
la de nuestro "yo o ego", de nuestra individualidad, y
cosidad.
Y esto, volviendo a Watts, significa no solamente que
las cosas solo pueden ser designadas en relación a otras,
sino que
en realidad nos vemos con procesos y no con entidades. Lo
cual
lleva
a la idea de flujo, del discurrir, de la impermanencia y del
cambio presente en la concepción budista (anidya). Es decir
el universo, el mundo, nosotros somos mas procesos
que "cosas," que entidades. No somos ese
ego, esa entidad, separada y desconectada de
todo, ese átomo. Observador y observado, pensador y
pensamiento, son un único proceso.
Así como la ola es el océano, somos el Universo o como
decían los antiguos hindues tu eres eso...
(3)(8).
Lenguaje y Lógica
El tema del lenguaje y de la
lógica, es
pues, un tema importante en cuanto a sus profundas
repercusiones en lo que se refiere, a
la posibilidad de una transformación de la conciencia cotidiana de
tal modo de percibir "las cosas exactamente como son" es decir como
esidad=suchness=istigkeit=konomama(8), anidya
y
anatman, en suma, sunyata. Nuevamente aquí
Bohm
aporta la idea de que el lenguaje tiene una importancia decisiva en
el pensamiento, que es el que ha creado una concepción
fragmentaria y cosificadora de la realidad. Por ejemplo, en
las lenguas modernas
predomina la estructura sujeto-verbo-objeto. Esto supone un "sujeto"
-agregaría un "ego"- que realizaría un acción que a través del
espacio
provocaria un cierto efecto en un objeto separado y entificable.
Bohm considera que este modo implica una "función del
pensamiento que
divide las cosas en entidades separadas y que concibe estas
entidades como fijas en su esencia y estáticas en su naturaleza".
Este modo, lleva a la concepción científica predominante:
que en última instancia la realidad física es "un conjunto de
partículas básicas de naturaleza fija" (9). Para intentar revertir
esta tendencia a la fragmentación y cosificación de la realidad,
Bohm propone un nuevo modo de lenguaje: el rheomodo (del griego rheo
=fluir), en el que el verbo es el elemento preponderante.(10)
Vuelta al Sutra
Quizás podamos nuevamente aproximarnos
al sentido del Sutra. Según lo que se desprende de él, todo
es sunyata y esta vacuidad se define por lo que
no-es. El modo de observar del Sutra es similar al que
Watts y Bohm describen. El "no-nacido, no-producido, no
hecho, no-compuesto." , se aproxima al Todo No Indiviso
en Movimiento Fluyente. Pues este es anidya
(impermanente) y no-dual, no-conceptual. Pero el Sutra
va un paso más allá diciendo que es no
existencial y por ende vacuidad.
El
Nirvana
sería
"el estallido" de la forma de percibir el mundo y a nosotros
mismos como entidades separadas, cosas permanentes no
relacionadas entre sí incluidos nosotros mismos. Porque esas cosas
no tienen substancia, no tienen naturaleza propia, en cuanto son
impermanecia y en cuanto sólo cobran existencia en
interdepencia con todas las otras.
Es como si el cerebro humano en su
condicionamiento, en su encuadramiento por
obra de la educación, de las instituciones del lenguaje y la lógica,
de la tradición y del pensamiento, generara una ilusión, un
malentendido algo humorístico. Al "estallar" este modo de
observación se produce una transformación no sólo de la conciencia
como conciencia de todos los días sino de nuestro modo de
ser y
estar en
el mundo.
Pues el ego tambien es sunyata y
no sería nada más que un montón de recuerdos, un conjunto de
fotos fijas, abstraidas y conservadas como una forma de
aislarse de lo que es, para crearse la ilusión de
permanencia, continuidad e inmortalidad, una creación
ilusoria de la mente y los sentidos.
Curiosamente este procedimiento no hace más que aumentar el
sufrimiento, la frustración (duhka), debido a trishna (la
sed de permanencia a los efectos de esta exposición), cuya
causa es avidya o ignorancia...
Y el "estallido" que es el Nirvana,
es la disolución o
estallido del ego. Ya no existe más esa "cosa o entidad"
separada del continuo, pues esa "cosa" nunca tuvo ni tendra
esencia, ni naturaleza propia. Vacuidad, sin el
es...
El Nirvana sería pues liberarnos no sólo de un modo de
observación sino de la creencia en cualquier concepción
como fundamento de la realidad, pues ella se transforma en una nueva
"cosificación" que se incrusta en la mente como si fuera la
realidad. La meditación budista es pues un perpetuo dejar atrás,
un desprendimiento, para acceder a la percepción de la
vacuidad, es decir de la no-sustancialidad de la realidad tal
cual nos la representamos.
Mente vacía
Es posible una mente vacía? Que
significa tal estado si es que es posible que sobrevenga?
Para Alan Watts
el Nirvana entendido de este modo, sería un estado de
conciencia
vacuo,
sin traza alguna, sin contenido, sólo posible en el caso de
que
el
Universo
físico -según su criterio- no tenga existencia. Al descartar
Watts esta interpretación, una mente que sea vacuidad sería también
descartada como posible. Pero Jiddu Krishnamurti es de la idea
contraría. Una y otra vez trae la existencia de una mente
vacía como una realidad posible y accesible. Es más,
sostiene que la mente vacía es el estado original y natural
de la misma.
¿Que es la mente para Krishnamurti? Es la totalidad de
nuestra conciencia, de todo el proceso de nuestro pensar,
incluye nuestros deseos, motivaciones,
codicia, envidia, miedo, ambiciones., etc. A lo que se agrega
su condicionamiento por la tradición familiar, colectiva y
milenaria de la humanidad y el conjunto de creencias que
permanecen en ella sin cambio alguno.(11)
Para conocerla es
preciso observarla en su funcionamiento y sus
contenidos, mediante la atención alerta.
Y en el mero proceso del observar alerta se la
comprende, se la conoce y se vacía. Entonces, según
Krishnamurti, ocurre algo extraordinario: la mente puede
conocer lo incomensurable, aquello que está
mas allá de la medida. La mente se aquieta,
se libera de todo el proceso del pensamiento y se
transforma en una mente vacía, que es una mente
desprendida de todo apego, liberada del
condicionamiento, y por ende receptiva a lo que está más allá de sí
misma. Y ésta es la mente purificada, vacua, sin traza
alguna... .Sólo esta mente puede conocer,
sólo ella es, la verdadera mente religiosa...
El Recurso del Método
Krishnamurti no sólo expone, dialoga,
y siguiendo una larga
estirpe de Maestros utiliza el método de la negatividad que
se remonta al Vedanta Hindú y que el Budismo principalmente
a través de Nagarjuna utiliza para la enseñanza. Al respecto
de este
método
Coomaraswamy dice: "La técnica de educación es, por lo
tanto,
siempre formalmente destructiva e iconoclasta; no se trata
de la transmisión de información sino del desarrollo de un
Conocimiento latente"
Método de demolición, de destrucción de todo sistema de
ideas, creencias, suposiciones que la mente ha acumulado
durante milenios en la memoria psicológica y que es
confundido con la verdadera realidad.
Y al demoler todos los contenidos de la mente, la vacía y
esa experiencia es una experiencia de liberación. Es también
Nirvana. Pero también si se intenta tornar permanente el
estado
de vacuidad, se puede volver a producir la ilusión del apego
-y de permanencia-
de la cual se ha despertado. Por ende el método es una tarea
sin fin. Continua y continuada. Siempre queda un resto
inasible. Parafraseando a Nagarjuna: "No
intenteis aferraros al vacío. Pues está el vacío del vacío.
¿Alguien me puede decir que es?"
La mente del Buda
Si bien Alan Watts descarta la idea de una
mente vacía, entendida ésta como un estado de
ausencia de ideas, sin traza de pensamientos, sin contenido,
muestra sin embargo,
como la vacuidad es sinónimo de transitoriedad y de
fluencia. Porque somos una corriente de pensamientos, ideas
y sensaciones y como no es posible eliminar el pensamiento
ni la sensación ni la emoción, la idea de una mente que lo
haya logrado es, según él, un sinsentido. La mente
vacía, es como un espejo, que todo lo refleja y nada
conserva, concluye, interpretando los textos budistas.
Y es una continua fluencia, transitoria y fugaz. Porque la
ilusión del apego es aferrarse a una idea, una creencia,
un pensamiento, incluso a la vacuidad. Cuando se experimenta
y comprende que somos esa corriente y que no hay un hacedor
o pensador mas allá de ella misma, hay Nirvana. De lo que
se infiere que el satori no es un estado, sino una fluencia
ininterrumpida como la del agua. Y por ende inasible. Pues
si al Nirvana, se lo considera un estado, una
adquisición, entonces hay ilusión de apego, de permanencia y
nuevamente hay ilusión de la existencia del "ego", como un
centro estable y real.
Y ésta es la mente de un Buda, una mente en continuo flujo,
que no se detiene en pensamiento, sensación, sentimiento, o
creencia alguna. Una mente que no retiene ni acumula nada.
Una mente espejo, que sólo refleja por un instante lo que la
cruza, y se mantiene inmodificada. Una mente que es sólo
forma, lo que significa vacío, que puede contenerlo todo
y que lo contiene todo, sin separarse de él. Una mente que
es el Universo y fluye siendo Universo. Una mente que ha
vuelto a su origen, liberada de la acumulación de la memoria
psicológica y de toda creencia alguna. Pues es una mente que
a nada se apega
porque comprende que no hay nada a que apegarse, ya que el
aferrarse es una ilusión. Una mente que no conoce los
nombres ni los adjetivos, sino sólo los verbos, es decir
procesos, por ende impermanencia, procesos y fluencia. Como
diría un maestro zen, la mente vacía es como
una pelota en un arroyo, siempre va con la corriente.
Mente que continuamente muere para el ayer y para el mañana.
Muerte simbólica del tiempo, la memoria, la palabra y
pensamiento. Sólo esa mente puede recibir lo que está
más allá del condicionamiento del que se libera. Sólo
esa mente puede albergar la realidad.
(13)
Llamativamente la física contemporánea afirma que el
espacio en su última y originaria realidad,-vacío cuántico-,
está compuesto de partículas y antipartículas que fugazmente
aparecen y desaparecen. Cuanto más ahondamos en la
investigación del mundo sub-atómico, más nos aproximamos
al espacio en sí despojado de todo contenido.
De allí que el espacio es la forma, la forma el vacío,
el vacío el espacio en sí y éste, la mente originaria:
vacuidad, que es el silencio último cuando cesa el
pensamiento. Una vez que la mente
se ha liberado del ego, se convierte en vacuidad
susceptible de contenerlo todo. La mente iluminada. Mente
que es continente y espejo del Universo.
Más allá de la palabra.
Como lo ilustra el mondo en que el discípulo pregunta a su
maestro: ¿Maestro, las voces
de los torrentes son las de una sola voz, los leones de las
colinas son el cuerpo puro del Buda? Es así, respondió el
maestro, pero es una pena decirlo...
(*)
He consultado los siguientes libros y Sitios Web:
Para un análisis histórico del Sutra:
Kyoto
Museum
En cuanto al Sutra existe una excelente edición bilingue
Sánscrito-Inglés con comentarios. Puede obtenerse en:
Heart Sutra
También son recomendables las siguientes versiones del Sutra del
Corazón:
Bodhi Pines
The PrajnaParamita Heart Sutra
(1)
Extractado de Zen,Sabiduria Esencial; Colección Letra Viva,
Editorial Troquel S.A 1995 Argentina.
(2)El libro de Octavio Paz que corresponde a la derivación semántica
señalada es "La Centena (Poemas:1935-1968)" Barral Editores 1969
página 255. Y también su comentario se encuentra en "Sendas de Oku"
de Matsuo Basho Barral Editores Barcelona 1970, realizado en
colaboración con Eikichi Hayashiya.
(3)Alan Watts: The World
as
Emptiness
(4)"Thinking in Buddhism: Nagarjuna's Middle Way" by Jonah Winters
1994. Para obtener este magnifico y profundo artículo es necesario
hacerlo desde el Sitio Web del Prof. Winters en formato PDF.
Thinking in Buddhism
(5)Alan Watts: "Psicoterapia del Este y del Oeste" Editorial Kairós
(Barcelona) Impreso en la Argentina 6ta.Edición 1992.
(6)Extractado de Zen,Sabiduria Esencial; Colección Letra Viva,
Editorial Troquel S.A 1995 Argentina.
(7) David Bohm: "La Totalidad y el Orden Implicado" Editorial Kairós
(Barcelona) Abril 1992, cap.1 pag. 32
(8)
Alan Watts: "Las Filosofías de Asia" Nueva Era; Editorial EDAF
Madrid 1996"
(9)David Bohm: "La Totalidad y el Orden Implicado" Editorial Kairós
(Barcelona) Abril 1992 cap.2 pág 55.
(10)David Bohm: "La Totalidad y el Orden Implicado" Editorial Kairós
(Barcelona) Abril 1992 cap.2 pág 57,58
(11)
Krishnamurti: "El Libro de La Vida" Editorial Edaf España octubre
1999.
(12)Tich Nath Hanh: "Sur le traces de
Siddharta" Capítulo 17. La hoja de pippala.
(13) Jiddu Krishnamurti: "El Libro de la Vida"
editorial Edaf. 7a.edición Octubre 1999.
Carlos Fleitas.
agosto 2000.